Los Métodos Para Adquirir Conocimiento y Nuestras Limitaciones para Aplicarlos

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El punto inicial en un tratado filosófico normalmente es la epistemología – establecer las bases del conocimiento. Jiva Goswami, uno de los más grandes teólogos dentro de nuestra tradición, lista en su Sad-sandharbha diez métodos principales mediante los cuales solemos adquirir conocimiento. Entre ellos se incluyen: la tradición, la historia, la suposición, entre otros. Concluyendo que todos ellos pueden ser agrupados en tres grandes categorías:

  • Percepción sensorial directa (Pratyaksha): El conocimiento que obtenemos a través de los sentidos.
  • Razonamiento Mental (Anumana): Literalmente “seguir (anu) la mente (mana)“. También se describe como un proceso de hipótesis en el que se busca el conocimiento a través de la inferencia.
  • Testimonio autoritativo (Shabda): Literalmente “sonido“. Se refiere al conocimiento que recibimos de escuchar a una autoridad en el tema en cuestión.

 A lo largo de nuestra existencia utilizamos estas tres formas de adquirir conocimiento para diferentes facetas de la vida, siendo en ocasiones una más efectiva que las otras. Esto se debe a que como seres humanos tenemos ciertas limitaciones que impiden que estos tres procesos sean perfectos. Los sabios de la tradición han reconocido cuatro tipos de defectos a los que todos estamos sujetos en un menor o mayor grado. Estos son:

  • Sentidos Imperfectos (Karanapatava): Nuestros sentidos tienen un alcance muy limitado y, además, están sujetos a error. Por ejemplo, para poder leer un texto hay que mantenerlo a una cierta distancia. Si se aleja o se acerca demasiado no se distinguirán las letras Algo similar ocurre si analizamos el resto de nuestros sentidos. Seguramente hemos vivido situaciones donde nuestra percepción sensorial ha sido engañosa.
  • Tendencia a cometer errores (Bhrama): Muchas veces el tener sentidos imperfectos nos lleva a cometer errores, pero en ocasiones incluso aunque nuestra percepción sensorial sea correcta nos equivocamos al procesar esa información que recibimos o al tomar decisiones. Incluso las más grandes personalidades, fuentes de inspiración para muchos han cometido errores. Con lo cual es normal que escuchemos de manera bastante frecuente la frase: “Errar es humano.“
  • Tendencia a caer en ilusión (Pramada): Aceptar como real algo que no lo es. Evidentemente esto ocurre la mayoría de las veces que cometemos un error. Pero también puede que, en base a creencias y conjeturas que hacemos, o en base a información que recibimos de terceros, nos hagamos una idea de la realidad que no es correcta.
  • Propensión a Engañar (Vipralipsa) Muchas veces consciente o inconscientemente tenemos la tendencia a presentar las cosas de manera diferente a como realmente son. También entra en esta categoría el presentarnos como algo que no somos.

Estos cuatro defectos funcionan como puertas o capas que nos alejan progresivamente de la realidad. Provocando así que todos tengamos una percepción diferente de lo que nos rodea y de que el mundo sea completamente relativo y que las “verdades” estén completamente condicionadas a la naturaleza del observador.

Una cuestión interesante a analizar es: ¿cómo afectan estos cuatro defectos a las tres formas de adquirir conocimiento? y ¿qué usos y limitaciones encontramos en cada uno de estos métodos?

Por ejemplo, debemos tener en cuenta que si nuestros sentidos y nuestra mente son imperfectos y limitados, el conocimiento que derivemos de pratiaksha y anumana también está condicionado a esas limitaciones. Estos dos procesos, además, son mucho más lentos y complicados que el acudir a alguien que domine el tema y nos lo enseñe (shabda). Sin embargo, shabda depende de que la persona de la que aprendemos sea realmente una autoridad en el tema y de que el proceso que él utilizó para aprender esté lo menos condicionado posible por los cuatro tipos de defectos. Por otra parte, es importante tomar en cuenta que solemos confiar más en lo que aprendemos por nosotros mismos que en lo que recibimos de manera pre-digerida por otros.

Pero, en temas relacionados con la espiritualidad, para los que en ocasiones no bastan nuestros sentidos ni nuestro intelecto, necesitamos acudir a autoridades que conozcan la trascendencia y nos puedan hablar de ella.

Por eso los teólogos vaishnavas recomiendan usar shabda como principal fuente de información sobre la trascendencia, aunque no de manera ciega. Sino sustentando también nuestra fe en el razonamiento (anumana) y nuestra propia experiencia (pratiaksha).

Usar solamente nuestra mente y nuestros sentidos para aprender sobre cosas que nos trascienden, es como alguien que pierde las llave de su coche, pero las busca bajo el foco de la calle, dónde la luz es potente y no dónde se perdieron. Usar el legado de los grandes sabios que se han dedicado al estudio y la práctica de la espiritualidad es como ayudarnos de una linterna para poder buscar en el sitio indicado.